La confianza debe poder comprobarse.
- Aislamiento por empresa. Cada consulta, exportación, cola y contexto de IA se limita a la empresa activa; un usuario solo ve las empresas a las que pertenece y la asesoría solo las carpetas que le han compartido.
- Documentos como datos, nunca como instrucciones. Los archivos se analizan sin ejecutar nada; los XML con DTD o entidades se rechazan; las instrucciones escritas dentro de un documento no cambian reglas, destinos ni permisos.
- Evidencias por decisión. Cada comprobación guarda la versión de la regla, los datos de entrada y el resultado para reproducir la decisión. Las consultas externas (VIES) guardan su identificador y fecha.
- Cuentas. Contraseñas con scrypt y sal por usuario, segundo factor opcional (TOTP con códigos de respaldo), sesiones en servidor, recuperación por enlace de un solo uso.
- Certificados y AEAT. El certificado de cada empresa se guarda con la clave privada cifrada y solo sirve para conectar con la AEAT; la consulta al censo y cada envío VERI*FACTU quedan con fecha, entorno y respuesta.
- Conservación y salida. Originales, datos estructurados, historial y evidencias se descargan por empresa en formatos abiertos.
Lo que todavía no hay
El canal B2B de factura electrónica (no exigible hasta 2028; hoy entregamos el Facturae para que lo lleves por el medio que elijas) y la homologación formal del sistema ante la AEAT: los mensajes VERI*FACTU validan contra los esquemas oficiales y han sido aceptados en el entorno de pruebas, pero la declaración responsable sigue en borrador hasta constituir la sociedad productora. Lo decimos aquí para que no cuente como si existiera.
Ver una factura de ejemploRevisar mi primera facturaSin cuenta para leer. El ejemplo no recoge ningún dato.